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Erfan Amari

35 años, Namer (Siria)
La guerra no nos deja mucha esperanza

Erfan Amari vivía en Namer, un pueblo cerca de la ciudad siria de Daraa. Resultó gravemente herido en una pierna por un proyectil. “La guerra en Siria no nos deja mucha esperanza”, lamenta. “Solo espero salvar la pierna y reunirme con mi familia en Zaatari”, un campo de refugiados en la vecina Jordania donde, dice, “la vida es muy difícil”. “Me necesitan a su lado”.

Erfan se recupera en nuestro programa de cirugía reconstructiva en la capital jordana, Ammán; allí ofrecemos cirugía ortopédica, plástica y maxilofacial para víctimas de guerra, así como fisioterapia y apoyo psicosocial. También les proporcionamos alojamiento y ayudas económicas para desplazarse entre el hospital y sus casas cuantas veces sea necesario para completar la recuperación.

Desde 2006, nuestro programa en Ammán ha atendido a más de 4.200 personas como Erfan, con un total de 9.000 cirugías. Solo en los seis primeros meses de 2016 han llegado más de 300 heridos desde Irak, Yemen, Siria y los Territorios Palestinos Ocupados.

Como Erfan, hay más personas que nos necesitan.